
Con una extensión de 1.400.000 hectáreas, los Esteros del Iberá, son el segundo Humedal más grande de Sudamérica. Antiguos cauces, o lechos abandonados del Río Paraná formaron, con el paso del tiempo, esta independiente y compleja red de humedales compuestas por bañados, esteros, lagunas, embalsados y cursos de origen pluvial.
Los esteros de este sistema son un depósito de agua estancada con una profundidad que varía entre uno y tres metros cubierto por dos tipos de plantas acuáticas: las que surgen desde el fondo formando pajonales en los bordes costeros o las formaciones flotantes que tapan la superficie del agua como los camalotes y embalsados estos últimos, en algunos casos, toman un espesor considerable.
Los sistemas de embalsados se originan en los camalotes, en su entretejido se acumula tierra, traída por el viento y por el agua, la formación de la primera capa permite que crezcan sobre ella otras especies de plantas, incluso árboles, con el paso del tiempo se van superponiendo otras capas.
Estas formaciones integran costas flotantes y sus desprendimientos originan las islas flotantes que se mueven guiadas por el viento y las corrientes.
Tres provincias botánicas componen el sistema: El espinal, desde el sur; el Chaco Oriental por el oeste; la provincia Paranaense por el norte.
A esta diversidad se debe la riqueza de la vegetación del lugar donde se destacan las plantas acuáticas como aguapés (camalotes en guaraní), juncales y embalsados; sobre la superficie, de las aguas, se pueden ver: irupés (plato del agua) o nenúfares, lentejas, repollitos, lirios y jacintos de agua y helechos pequeños.
En los esteros conviven dos clases de Yacaré, el negro de hocico angosto y el ñato u overo de hocico ancho, este tuvo mayor depredación ya que su piel muy valiosa.
Entre otras especies, abundan el lobito de río, monumento natural pprovincial. El carpincho, que es el roedor de mayor tamaño, el ciervo de los pantanos, un cérvido nadador; el lobo de crin o aguará guazú; las corzuelas roja y parda; monos carayás o aulladores.
También especies de menor tamaño como zorros grises chicos; gato de los pajonales y monteses; zorrinos; armadillo negro o tatú, peludos, mulitas, hurones, comadrejas, liebres, vizcachas; cuis, ratones de campo, tucu-tucu y lagarto overo; lagartijas, tortugas.
Entre los reptiles: la boa del agua o curiyú, que mata a sus presas con su fuerza prensil, la boa de las vizcacheras, ñacaniñá, boa constrictora. Y las venenosas víboras de coral, cascabel, yarará. También animales anfibios, entre ellos, los hilidos y el gran sapo buey o cururú.
Los casi 14.000 Km.2 de los Esteros, representan el 14,6 % del territorio provincial. Los límites de la Reserva Natural del Iberá son: Al Norte: la RN 12. Al Este la divisoria con los afluentes de los ríos Aguapey y Miriñay. Al Sur, la continuación de la divisoria del este, que separa el sistema de los afluentes de la margen derecha del Miriñay y al norte del Pay Ubre Al Oeste la divisoria con los esteros, arroyos y afluentes del Paraná y principalmente el Batel-Batelito.