Pocos lugares se llenan con tantas tradiciones, con hábitos tan cargados de ritualismos como en esta provincia. La mítica Corrientes no encanta sólo con su Payé, con su embrujo, con sus ríos y esteros, con sus campos y montes, sino también con el ritmo de un Chamamé, porque no existe fiesta correntina sin que El Toro arranque a las parejas de su silla para lustrar la pista abrasados con movimientos cadenciosos. Si desea fortalecer sus conocimientos acceda a los cursos online de Argentina.