
Quién no haya visitado el principal paseo que tiene la ciudad, verdaderamente no ha conocido Paraná. Internarse en el Parque Urquiza es tan placentero como impactante. Emerge como un mirador natural, emplazado sobre las barrancas entre el verde de la vegetación y las aguas amarronadas del Río Paraná. Las tierras donde está enclavado fueron donadas por la viuda del Gral. Urquiza, Doña Dolores Costa con destino a la construcción de un paseo público, y hoy es sin lugar a dudas el centro más convocante de reunión familiar y de amigos durante los días soleados y fines de semana durante todo el año.
Las 44 hectáreas que componen el Parque, son una alfombra verde que se extiende sobre toda la costa entre calles interiores, escalinatas que suben y bajan igual que la ciclovía que lo recorren. Con jardines multicolores, arboledas, esculturas y vertientes de agua. La naturaleza desborda con su policromía por todas partes especialmente en la primavera, dándole una vista muy particular a la zona residencial sobre la Costanera Alta del Parque. Es el lugar ideal para largas caminatas, la gimnasia al aire libre, el aerobismo, y para que los más pequeños se deleiten haciendo ciclismo, roller o skate. El recorrido en auto nos lleva desde Puerto Nuevo al Puerto de la Memoria (Puerto Viejo) donde todavía quedan en pie, los edificios de la Aduana y algunos almacenes de la época, cerca de allí estaban las "caleras" (fábricas de cal) del siglo pasado, los recuerdos del andar del tranvía cuando era de tracción a sangre y luego eléctrico. Todo el borde costero permite apreciar un paisaje único, ya sea desde la costanera baja como desde lo Alto de la barranca. El Nuevo Parque Público, es una continuación de ese enorme balcón que mira hacia el río, un lugar que empieza a proyectarse con grandes perspectivas turísticas, camino hacia Bajada Grande. Tiene calles serpenteantes con una hermosa vista de la ciudad, que luego confluyen en un Mástil de 50 metros de altura con una gigantesca bandera que flamea en forma permanente, y se puede apreciar desde todos los puntos donde uno se sitúe.
El Túnel Subfluvial es una obra de infraestructura única en Sudamérica por sus características, que el 13 de Diciembre de 1.999 cumplió 30 años de vida sirviendo de nexo vial en las comunicaciones a las provincias del Litoral, y sobre todo para el transporte comercial de la región centro del país. Esta obra fue encarada por los gobernadores Uranga y Silvestre Begnis de Entre Ríos y Santa Fe respectivamente. Recordar cómo se construyó la obra es apasionante, sobre todo si se piensa que hace 30 años se encaró una construcción de tamaña envergadura en un río con un nivel tan variable como el Paraná. Tiene guías propios que explican sobre la construcción y el funcionamiento del Túnel. Además se puede observar la zona de la dársena donde se construyeron los enormes tubos que luego sumergidos fueron dando forma al viaducto, lo que lo hace interesante.
Según las preferencias, se puede recorrer otros lugares, como por ejemplo una visita a los Museos : el de Bellas Artes "Pedro E. Martínez", el Histórico "Martiniano Leguizamón" o el museo de Ciencias Naturales y Antropológicas "Antonio Serrano" que se encuentran ubicados justo al finalizar la Peatonal San Martín, frente a Plaza Alvear. A pocas cuadras de allí funciona el Museo Provincial de Artesanías. La Casa de la Cultura donde también se pueden adquirir artesanías, y el Museo del Mate que dirige Francisco Scutela, son igual de atrapantes . También hay otros sitios de interés donde encontramos los vestigios de nuestra memoria ciudadana : Bajada Grande, Puerto Sánchez (Barrio típico de Pescadores, donde se consigue el pescado fresco), que se hiciera famoso con la canción que le dedicara Jorge Méndez. Por eso Paraná siempre es una buena opción, ya sea para deleitarse con su paisaje, su historia y su cultura, o bien para hacer deportes en un marco ideal donde la naturaleza es protagonista y se disfruta el aire puro.