Año 1949, la ciudad de San Juan resurgía del terremoto de 1944. Uno de sus hijos, Don Julio, comenzaba un nuevo camino dedicándose a comercializar un producto de primera necesidad: el aceite. Adquiere una pequeña máquina manual y junto a tres empleados produce aceite de oliva. Nace así su propia empresa, identificándola con la marca Tupelí, nombre de un cacique Huarpe. Como todo hacedor, con voca